La semana pasada se tensó aún más la cuerda diplomática entre Chile y Perú. En esta oportunidad el país vecino ya no alegaba porque el Gobierno de Michelle Bachelet hubiera iniciado una carrera armamentista, por la compra de 275 millones de dólares de estos artefactos a Estados Unidos y que el mismísmo Canciller Mariano Fernández justificó como una "renovación tecnólogica". Tampoco por el permanente conflicto limítrofe que hoy en día tiene a ambos países enfrentados y esperando el fallo del Tribunal Internacional de La Haya.
En medio del conflicto por el Pacífico, lo que tiene a ambos países en una especie de guerra mediática es un ex suboficial de la fuerza aérea peruana, Víctor Ariza Mendoza, de 45 años a quien se le acusa de espiar para Chile. Según el diario “El Comercio”, el ex militar está confeso del delito y muy arrepentido. A través de una carta, que fue reproducida por el periódico, todo lo habría hecho por un motivo más bien personal: necesitaba dinero para alimentar a las dos familias que tiene.
Ariza nació en la ciudad de Huacho. En 1985 ingresó a la Fuerza Aérea del Perú (FAP). Fue expulsado y luego reintegrado a la institución gracias a un fallo judicial. Pero su vida cambiaría a partir del 13 de febrero del 2002 tras ser destinado como auxiliar del Agregado Aéreo en la Embajada de Perú en Chile, durante el Gobierno de Ricardo Lagos Escobar.
Las autoridades peruanas aseguran que Ariza tendría dos contactos en Chile: Víctor Vergara Rojas y Daniel Márquez Torrealba, supuestos agentes de la Fach, quienes a partir del 2005 comenzaron a pagarle tres mil dólares por cada envío de información ultra secreta: informes sobre la compra de armas, estrategias militares, claves, fotos de bases militares y aviones de guerra.
Pero Ariza, habría confesado que actuó solo, aunque ya se habla de un alto mando peruano que lo habría ayudado, de apellido Zapatero, y otros seis militares. Según Juan Fernández, fiscal a cargo del caso, el ex suboficial hizo cuatro viajes a Chile vía Argentina, entre 2003 y 2008, recaudando una suma de 178 mil dólares. Ariza sólo ganaba 500 dólares. ¿Qué lo delató? Entregó información falsa sobre la compra de aviones de combate rusos.
Víctor Ariza Mendoza, fue detenido el viernes 30 de octubre a la 1 de la tarde mientras almorzaba con tres amigos en un conocido restaurante de comida norteña ubicado en la cuadra 6 de la avenida Garzón, en Jesús María. La detención de Ariza Mendoza se produjo por disposición del juez Luis Garzón Castillo, titular del Juzgado Penal de Turno Permanente de Lima.
En su poder se encontró un dispositivo USB, un teléfono celular y dinero en un monto no especificado.
Ariza iniciará su interrogatorio en el fuero militar el próximo 24 de noviembre. El viernes pasado, ofreció su testimonio ante la jueza Antonia Sacquicuray.
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Donante tiene 22 años |
El donante de los órganos que recibirá Sandro es un joven de 22 años, de Santa Fe, cuya identidad y causas de muerte se encuentran en reserva.
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