Por Mariana Madariaga
Fotos: Gabriela Ulloa
Francisco Schilling empuñó sus manos, alzó los brazos al cielo y gritó a todo pulmón como si necesitara desahogarse. El deportista, hermano mayor del modelo Pablo Schilling, había cumplido con creces su meta: ganar la final de Pelotón y llevarse el cheque de 50 millones de pesos. Francisco coronó con este triunfo un impecable paso por la base de Calera de Tango, la que ahora alberga a nuevos reclutas, entre ellos Carlos Nair Menem, el hijo del ex mandatario argentino.
La final de Pelotón se realizó en vivo y en directo el martes pasado. El mayor de los Schilling partió con el pie derecho. Su carisma, caballerosidad, entrega en las pruebas de la base y su amor incondicional por su hermano Pablo, le jugaron a favor. El público, que a través de las pantallas de TVN era testigo de cada uno de sus actos, premió su esfuerzo y votó para que pasara directamente a la final sin tener que despeinarse en un combate de eliminación. Eso quedó para Quenita Larraín y su pololo dentro de la base Nabih Chadud, quienes también eran finalistas del programa de entrenamiento militar.
La ex esposa de Marcelo Ríos se la jugó, aunque algunos dijeron ver "manos negras", y se impuso sobre Nabih en una prueba de destreza que incluía agua, fuego y altura. La novedad es que los finalistas, que eran llamados alferes, podían elegir a seis de los nuevos reclutas para ayudarlos en la competencia. Mientras los tórtolos competían para pasar a la gran final, Francisco Schilling descansaba y miraba, desde el escenario central, donde estaba Rafael Araneda y la siempre atractiva Katherine Salosny.
Quenita se impuso sobre Nabih porque sus reclutas eran más ágiles y porque su equipo cometió menos errores. Fue entonces que Francisco Schilling apareció en escena y deslumbró. En una prueba de altura, en una especie de benji que caía en una red, el deportista demostró el por qué llegó a la final de Pelotón. Trepó como un verdadero spiderman por la red y su desempeño dejó sin aliento a sus fans y a su familia que, desde una pequeña tribuna, le alentaban gritándole "Máquina humana". El comandante René O'Ryan aplaudió.
"Estoy feliz, logré ganar, soy una máquina", bromeaba Francisco Schilling luego de que el actual comandante de la base le colgara una medalla de oro al cuello.
Quenita Larraín, en tanto, se lamentaba. "Estaba muy cansada, porque había competido antes. Pero siento que saqué lo mejor de mí. Fueron cinco meses de sacrificio", dijo con lágrimas en los ojos y tocándose uno de sus brazos que resultó herido en la prueba de las cuerdas. "Yo quería que terminara esto porque quiero descansar y ver que haré más adelante. me encantaría seguir en televisión y en TVN", aseguró emocionada. Su famili sintió que fue una injusticia que la rubia compitiera en dos pruebas de fuerza seguidas.
Al otro lado de la moneda, Pablo Schilling, no paraba de saltar de la alegría de ver a su hermano convertirse en el campeón de la noche. "Es un orgullo enorme. Se había hablado en la semana que esto estaba arregaldo y finalmente las cosas no fueron así. Ganó el mejor y a celebrar", comentó el modelo, quien le entregó a su hermano una polera de superman. "Mi hermano es superman", recalcó.
Pelotón confirmó su buena sintonía y marcó 37 puntos de rating, con un peak de 45.

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Comandante René O'Ryan: "Los voy a extrañar"
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René O'Ryan ayer estaba incómodo. De hecho, las constantes preguntas por su supuesta relación con Carla Ochoa, con quien ayer se saludó de forma fraternal pero luego mantuvo la distancia, lo terminaron cansando.
¿Por qué anda tan molesto?
-Es que me hacen preguntas que qué quiere que le diga. Hay gente que no tiene respeto por nada y todo lo faranduliza.
¿Qué opina del triunfo de Francisco?
-Mire, todos los reclutas son buenos. Yo sólo le puedo decir que ganó el mejor. Francisco era el que se hacía notar en la base.
¿Va a extrañar a sus reclutas?
-Sí, mucho, los voy a extrañar a todos, porque vivimos muchas cosas lindas en la base. Todos son grandes personas y me siento muy orgulloso de ellos.
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