De Primera Fuente

 

 

Eliseo Salazar enseñó sus mejores virajes a los pilotos de la "escudería" PDI

 

Por Mariana Madariaga

En el autódromo de Quilpué el rugido de los motores se escuchó con fuerza. No se trataba de la preparación de un equipo para el Rally Mobil ni de una carrera de aficionados. Se trataba más bien del piloto nacional Eliseo Salazar que, en una actividad inédita, enseñaba en terreno las técnicas profesionales del deporte a los funcionarios de la ahora “escudería” PDI, para que las utilicen en las persecuciones policiales.

 

 

Eliseo Salazar primero hizo una charla instructiva en el Inacap de Valparaíso."Los admiro por su trabajo, estoy muy contento de trabajar con la PDI porque ustedes encarnan algo de lo mío, pues se exponen a mucho riesgo", les dijo. Tras estas palabras, Eliseo se relajó un momento con los policías y les mostró el  implante de acero que tiene en su pierna derecha, secuela de su grave accidente en la Fórmula Indy en 1996.

 
  • El deportista nacional se lució en el autódromo de Quilpué.

"La posición de manejo es importante, lo ideal es un ángulo de 120º; además ubicar las manos con una posición como las 09.15 horas, cosas que pueden ser simples pero que ayudan bastante al manejar", explicó salazar quien vestía orgulloso una casaca de la PDI.

Las clases concluyeron en el autódromo de Quilpué, donde cada uno de los asistentes tuvo la posibilidad de recibir instrucciones mientras recorrían la pista, simulando una persecución policial y poniendo a prueba sus capacidades de conducción avanzada.

Finalmente, el piloto nacional agradeció la invitación de la PDI, destacando su admiración por la labor policial y recordando algunos consejos prácticos, gesto que fue retribuido por la institución policial, con el obsequio de la polera PDI.