pueblo la ame. Ella trabaja por los más pobres porque quiere conquistar el corazón de la gente. Claro que ella está dispuesta a todo para lograr sus objetivos. En un principio ella va a ocultar que es parte del pueblo, pero después va a cambiar. Se va a dar cuenta que lo más feo que existe es ocultar sus orígenes y que finalmente será un plus para ella políticamente.
¿Te inspiraste en alguna Primera Dama en especial?
-Revisé la vida de muchas. Pero por el lado social, Sabina quiere ser como Evita Perón, por su infancia humilde. También tomé un poco de lo que hizo Carolina Arregui en “Ángel malo”. Sabina es ambiciosa y encantadora al mismo tiempo. No es una mala mala, sino que tiene sentimientos.
¿Cómo te has sentido interpretando a este personaje tan clave en la historia?
-Ha sido muy potente y me ha enseñado cosas. Sabina es una mujer que pasa todo el día haciendo maquinaciones y pensando en lo que tiene que decir. Yo soy más espontánea y digo las cosas que siento. Me siento bastante desligada de ella. Me parece increíble poder interpretar a alguien tan distinto a mí.
¿Qué opinas de la guerra de las teleseries?
-Me da lo mismo. Creo que si ambas teleseries son buenas, gana la gente. Estoy tan enfocada con mi personaje que no pienso en nada más.
¿Qué esperas de “Primera Dama”?
-Que genere conversación y diálogo en el país. Ojalá Sabina, pese a su estilo, sea una embajadora de la gente necesitada, porque se van a tocar muchos de estos temas.