Por María Fernanda Pavez
Para los seguidores de “El club de la comedia” Rodrigo Salinas es el incomparable “Dostor”, el irreverente “Ratoncito” o simplemente el gordito chistoso con personalidad. Pero este chileno, de 35 años, es muchísimo más que eso. Licenciado en Arte, dibujante, guionista y empresario, son sólo algunas de las actividades del energético rostro de Chilevisión.
En su carrera televisiva destaca su participación en el fenómeno televisivo “31 minutos” donde se desempeñó como libretista y realizador, interpretando personajes que pasarán a la historia como el atento coordinador de piso, Juanin Juan Harry.
Hoy cinco años después de ese primer acercamiento a la fama, Rodrigo se ha convertido en uno de los comediantes más queridos y reconocidos de la escena local. En este momento está trabajando en la segunda historieta de “Ratoncito” y, hace pocas semanas, lanzó “Una novela ecuestre. La verdadera historia de ratoncito”. Es decir, el mismo personaje de “El club de la comedia” llevado a un comic.
Luego de saludar con gentileza y simpatía a un par de adolescentes apostados a las afueras de CHV, Salinas comenta que ser parte del equipo de “El club de la comedia” ha sido sin duda una gran oportunidad para la realización de varias metas. “No es la fama lo que me motiva sino que las posibilidades de crear un sinfín de locuras y hacer de mi trabajo un lugar del que disfruto y me entretengo como cabro chico”.
¿Por qué elegiste a “ratoncito” para llevarlo a la gráfica?
-Este es un personaje que hice en la pantalla chica pero que tiene los límites del formato. “Ratoncito” está encasillado en un sketch que hiciera lo que hiciera tenía que terminar cantando, pero sin duda da para mucho más. Tenía la sensación de que quería seguir contando esta historia, desarrollar millones de situaciones que no se vieran limitada por el tiempo ni por una línea editorial. En la historieta me puedo reír mucho más de la aristocracia, el mundo intelectual y la farándula.
¿Te sientes más libre en tu rol de dibujante?
-Entre la televisión, los shows en vivo y las historietas hay muy pocas cosas en común. Todo me gusta y lo disfruto, pero dibujando te sientes mucho más libre ahí no hay tiempo ni censura, es un mundo sin límites. Es una mayor ventaja considerar que estoy trabajando en mi propia editorial, entonces las cosas que voy a hacer se van a publicar simplemente porque yo digo. (ríe) El trabajo de la tele es mucho más colectivo en ese sentido.
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Desde tu llegada a “El club de la comedia” que no has dejado de sorprender con cada uno de tus personajes. Pero son “Ratoncito” y “El Dostor” quienes más satisfacciones te han dado.
-Mi trabajo en el “Club” ha sido un conjunto de satisfacciones en general. Eso es algo de lo que debo agradecer profundamente a quienes me apoyan y me siguen en esto.
En el programa has podido demostrar tu capacidad de comediante, pero esta no es la única actividad profesional que realizas...
-La verdad es que no. Soy dibujante, diseño y tengo una editorial de historietas que se llama “Feroces editores”, en ella reeditamos clásicos y desarrollamos nuevos diseños.
¿Quiénes conforman esta editorial?
-Dos amigos. Rodrigo Dueñas, Carlos Reyes, mi hermana Beatriz y yo.
¿Cómo ha sido trabajar con la familia?
-Genial. Mi hermana es quien lleva los números de esta pyme, además que es gestora cultural así que siempre es una gran ayuda. Cuando ella no está yo me desespero. Esa área no es la mía. A mí pásenme un lápiz y una hoja y te invento una historia, pero no me hagan sumar ni restar nada.
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Salinas y el elenco de "El club de la comedia"
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¿Tu personaje “El dostor” también piensas llevarlo a un comic?
-Con el “Dostor” estoy haciendo un diario llamado “El ‘aers’ de la salud” el que esperáramos sea distribuido en los kioscos. No existe ningún diario que tenga solo humor o solo historietas. “El aers de la salud” será un medio que lo único que entregará será entretención.
¿Cuál es el target de estas creaciones gráficas?
-Es para todo público. Nunca hice cosas totalmente para niños, lo más cercano fue “31 minutos”, pero era un trabajo que también lo disfrutaban los padres. Mis historietas son simplemente para quienes quieran disfrutar de ellas. ”Una novela ecuestre. La verdadera historia de ratoncito” ya está en todas las librerías del país y en la Galería Plop. (Merced 349 local 7). Sí quieren el autógrafo ya estamos hablando de otro precio.
¿Cuándo eras niño pedías historietas para las Navidades?
-Sí, y generalmente me las regalaban con lápices y libretas. Desde chico que me gustó el poder dibujar hasta las cosas más increíbles.
¿Hay alguna Navidad que recuerdes de manera especial?
-En algún momento de mi infancia me bajó la conciencia social, posiblemente fue incentivada por un mal momento económico de mis padres, pero me sensibilizó muchísimo pensar que el Viejito Pascuero no podía llevarle regalo a todos los niños del mundo. Un par de días antes de la navidad mi padre me preguntó qué quería de regalo y yo le dije “nada”, volvió a preguntarme y volví a responderle lo mismo. Al rato después insistió y yo aburrido de la persecución dije “da lo mismo…tal vez unas calcomanías de súper héroe”, y me las regalaron. Encontré notable que el “viejito” no tuviera plata para llevarles regalos a todos los niños, pero sí me haya traído lo único que pedí. Pese a mi poco interés tuvo la deferencia de traerme calcomanías. Fue sensacional.
Ahora que formaste tu propia familia, ¿cómo son tus Navidades?
-Tranquilas. Son fechas en que me gusta acostarme temprano, por supuesto que después de abrir los regalos y ver la cara de felicidad de mi hijo con cada uno de sus obsequios. Es muy entretenido ser niño.

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