Todos los días en el río Calle Calle una imponente lancha blanca se pasea majestuosamente por sus aguas. Se trata de “General Director César Mendoza Durán”, el gran orgullo de la Prefectura de Carabineros de Valdivia. La embarcación fue adquirida en Miami, tiene el casco de fibra de vidrio, con dos potentes motores diesel de gran propulsión, que le permiten una velocidad hasta 31 nudos. En su proa, radiante, luce el emblema de las carabinas cruzadas.
El sargento primero Carlos Amoros Delgado, es su primer patrón. Junto a su compañero, el carabinero Cristian Zahn Garrido, patrullan cada día los ríos navegables del turístico río. Su principal labor es apoyar los servicios policiales de la zona. También, proteger el Santuario de la Naturaleza, controlar la Ley de Pesca Deportiva y fundamentalmente prevenir los delitos de abigeato y otras actividades ilegales que puedan efectuarse en las vías fluviales.
Pero estos “carabineros-marinos” además cumplen otra misión: rescatar personas en peligro o trasladar enfermos desde las zonas más apartadas de Valdivia. El sargento Amors cuenta que hace menos de un mes rescató a una persona que se había lanzado a las aguas del Río Calle Calle para quitarse la vida. “Lo salvamos y lo convencimos de su error, el hombre estaba muy acongojado y no quería vivir”, asegura.
El teniente Coronel Marco Molnar Quilpatri, de la Prefectura de Valdivia, asegura que esta embarcación permite realizar servicios policiales en lugares de difícil acceso y al cual sólo se puede acceder vía fluvial, sin perjuicio de la labor que realiza en beneficio de la comunidad. |