En el Aerocardal, a un costado del Aeropuerto Pudahuel un jet negro y rojo se posó sobre la pista de aterrizaje. Justo delante del avión un escenario con unas cortinas negras, que eran manipuladas por dos bellas modelos y unas cuantas sillas para los invitados, hacía pensar que una gran autoridad estaba a punto de pisar suelo chileno. En el público, Elías Figueroa, Waldo Ponce, Sergio Livingstone y Harold Mayne-Nicholls, entre otros, se saludaban amenamente.
Un grupo forlclórico zapateó una cueca mientras los ojos de quienes estaban en el lugar y las cámaras de televisión se fijaron en el manto negro. Tras las cortinas estaba la codiciada Copa del Mundo, trofeo que realiza un tour por 86 países del mundo y que estará en Chile hasta el viernes, donde será exibida en la Estación Mapocho.
Como si fuera una rocksar, la Copa del Mundo se hizo esperar. Tenía que llegar a Chile al mediodía, pero sólo recién se pudo ver pasadas las cinco de la tarde del miércoles. Cuando las modelos finalmente quitaron el manto negro, se pudo ver el trofeo que pesa 5 kilos y mide 36 centímetros. El comenntario fue unánime: "Es más pequeña de lo que se pensaba".
El trofeo es celosamente resguardado por una comitiva de seguridad y descansará en una habitación de un hotel. |