Por Mariana Madariaga
20 de noviembre 2010
Las pasó todas. No sólo tuvo que luchar contra la falta de auspiciadores, contra la falta de un centro de alto rendimiento para atletas y contra una disciplina que no ha tenido auge en nuestro país. Sino que, además, tuvo que luchar contra la indiferencia de la Federación de Gimnasia Chilena, que no lo inscribía en torneos de alto rendimiento, situación que se agudizó el año pasado para el mundial de la especialidad en Stuttgart. El joven deportista pataleó contra la desidia del organismo y logró ser fichado a última hora.
De padres gimnastas, Tomás González, le demostró a todo un país que su crítica contra la Federación de Gimnasia no era en vano. Pese a todos los inconvenientes, impuso su talento y las ganas de querer hacer historia. El año pasado, en Stuttgart, Alemania, demostró su calidad en cada ejercicio que hizo. Su brillante presentación fue coronada con creces: obtuvo una medalla de plata en la especialidad de suelo, donde justamente Tomás realiza sus mejores piruetas. Así se convirtió en el mejor gimnasta de la historia de nuestro país y abrió las puertas a un deporte que los chilenos casi no conocen.
Este fin de semana Tomás González volvió a sorprender: Se coronó campeón en la modalidad de salto de la Copa Mundial que se realiza en Glasgow, Escocia. Se trata de su primera medalla de oro, la que obtuvo con un puntaje de 15.937, superando al local Theo Seager que logró 15.375 y al holandés Jeffrey Wammes (15.250). A eso se suma que minutos antes, había conseguido la medalla de plata en los ejercicios de suelo, tras obtener un puntaje de 15.275; siendo superado por el israelí Alexander Shatilov (15.375). El tercer lugar fue para el holandés Wammes.
Con este resultado, el deportista nacional suma 11 preseas en el circuito global y 22 finales. "Estoy contento, he cumplido todos los objetivos que tenía para este año", dijo en Glasgow a los medios locales.
La promesa a Farkas
Fue una broma, en medio de una conferencia de prensa, la que le cambió la vida a González. Ese día habló de la gimnasia, de sus objetivos a alcanzar en el futuro en dicho deporte y de la importancia de que se tomen urgentes medidas para mejorar la disciplina en el país. |
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"Mi sueño es que se arregle la situación en Chile, para que a futuro pueda tener mayores gimnastas y en realidad, mejore en todos los deportes", dijo en aquella oportunidad. Ese día González estaba inspirado, sin siquiera sospechar que el empresario millonario le seguía sus pasos. "Nunca antes hubo un gimnasta con estos resultados, y creo que se está abriendo el camino para los futuros gimnastas que quieran ser algún día medallistas y que puedan llegar al nivel al que yo he llegado. Pero la idea es que no les cueste tanto como a mí me ha costado. Di todo lo que puedo y espero ver alguna respuesta a estos resultados", agregó en la conferencia.
Si bien el Gobierno de Bachelet se había comprometido a remodelar el deteriorado gimnasio donde entrenaba, el medallista estaba desesperado y pidió apoyo para prepararse para los próximos Juegos Olímpicos, que se celebrarán en Londres, el 2012. "Espero que vengan arreglos (para entrenar), pero para mí es ver para creer. Igual, estoy ilusionado en que lleguen y pronto, porque cada minuto que pasa es una ventaja para el contrincante", contó.
Incluso, González amenazó con representar a otro país como Perú y Cuba. Fue en ese momento en que el gimnasta recordó a Leonardo Farkas, el ya conocido mecenas chileno, que actualmente se mantiene bajo perfil, lanzando una tímida broma.
A Farkas le cayó bien González. Lo encontró simpático, esforzado y talentoso. Por eso, porque quizás le recordó aquellos tiempos en que él luchaba para salir adelante, que le tendió una mano. Fue un lunes 23 de noviembre, que el empresario citó al gimnasta a su oficina y, aunque lo hizo esperar un poco, le dio el mejor regalo de su vida. El empresario le regaló literalmente un gimnasio, con 80 millones de pesos en equipamiento por internet. Lo único que Farkas le pidió a González, es que ayudara a otros jóvenes como él. "Aún estoy sorprendido", dijo el gimnasta en aquella oportunidad a la salida de su reunión con el empresario.
González estaba tan agradecido que le prometió a Farkas que lucharía por una medalla de oro. Este sábado, a casi un año de que el empresario le regalara el equipamiento, el gimnasta obtuvo el premio. |