Tiene 17 años, una ternura admirable y una capacidad de interpretación que emociona. Su primera presentación en la pantalla chica fue en la recién pasada temporada de “Talento chileno”, estelar de Chilevisión donde Luis demostró tener las aptitudes y el encanto suficiente para transformarse en uno de los favoritos del público, tanto así que pese a quedarse con el tercer lugar del certamen, quienes se convirtieron en sus admiradores aún manifiestan su interés por volver a ver a este seguidor de Plácido Domingo en un escenario, ya sea en la televisión o en un elegante teatro nacional.
Luis Véliz es el mayor de dos hermanos, su madre es una jovial dueña de casa y su padre un esforzado minero. Reconocen ser una familia muy unida y agradecida de lo que Dios les ha dado. Todos juntos recuerdan la participación “Luchito” en el espacio busca talentos de CHV, sobre el momento en que subió por primera vez al escenario.
El antofagastino entró al plató con una timidez que hacía pensar que las cosas no saldrían del todo bien, pero al dar el vamos a los dos minutos de presentación en los que Véliz interpretó un extracto de “Nessum Dorma” de Puccini, fueron suficientes para que luego de provocar más de una lágrima entre el público, se convirtiera en uno de los rostros más queridos de “Talento chileno”, la versión local del espacio británico “Got talent”.
El amor de Luis Véliz por la ópera comenzó cuando él tenía sólo seis años. Fue en esa época cuando se dio cuenta que había nacido para dedicarle su vida a la música, pero él no quería ser un intérprete común de baladas ni rancheras, lo que este pequeño genio soñaba era convertirse en un destacado tenor, aspiración que en más de una oportunidad se transformó en motivo de burlas de sus pares, quienes de seguro hoy se esconden en silencio mientras gran parte del país lo identifica como “el gran tenor de Chile”.
“Después de mi primera aparición en ‘Talento…’ ha sido todo muy lindo. La gente me conoce y se acerca a decirme cosas buenas. En general todos me han apoyado y me han tratado muy bien, eso me hace sentir que pese ha haber obtenido el tercer lugar soy de todas formas un triunfador. De a poco mi sueño de infancia comienza a hacerse realidad. Le ruego a Dios que me permita dedicarle el resto de mi vida a mi música”, declara.
¿Cómo te cambió la vida tras tu paso por “Talento chileno”?
-Muy bien. Todo ha sido maravilloso, de verdad que me siento muy agradecido de las personas que no han dejado de manifestarme su apoyo y sus ganas por seguir viéndome o escuchándome.
¿Ahora te piden autógrafos?
-Sí. La verdad es que tuve que diseñar un autógrafo porque cuando la gente me pedía nunca sabía qué escribirles, ahora ya está todo calculado. Estoy feliz.Le pido al señor que esto no se acabe, no es la fama lo que me motiva, lo que le ruego es que me permita seguir creciendo como cantante, eso es lo que me gusta, lo que realmente amo.
¿Tienes propuestas en televisión?
-La verdad es que he recibido algunas propuestas y las estoy estudiando. Gracias a Dios eso no ha faltado, pero pretendo tomar la mejor decisión y para eso no quiero apresurarme. Lo dejo en manos del señor.
¿Cuándo nació el gusto por el canto lírico?
-Fue cuando tenía seis años. Sin querer escuché algunos temas líricos y siempre me llamó la atención. Era algo muy distinto a lo que al resto de los niños le entretenía, pero para mí siempre fue especial. Hoy estoy seguro que quiero dedicar mi vida a la música y no pierdo las esperanzas de llegar a ser como los grandes maestros de la ópera.
¿Es cierto que tuviste problemas en el colegio por la ópera?
-Sí, durante la enseñanza media. Mi liceo era un poco conflictivo en ese aspecto entonces como yo cantaba mis compañeros se burlaban. Gritaban, se reían y hacían bromas muy feas. Al principio no lo tomaba en cuenta, pero en un momento estuve a punto de desertar de mi pasión por la ópera para que ellos no me siguieran haciendo daño. Afortunadamente nunca lo hice y ellos siguieron ridiculizándome.
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